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Los bebés son las personas más delicadas que existen. Esta fase de la vida es la más vulnerable en todo el proceso del desarrollo humano: su bienestar y sano crecimiento depende completamente de entes externos a sí mismo: sus padres.

Por eso es que la labor de los padres es tan compleja y a la vez tan cargada de responsabilidades y de allí es que surgen también tantas dudas y tantos mitos en torno a lo que se debe y lo que no se debe hacer en el cuidado de los bebés, sobre todo cuando se trata de los recién nacidos, tal como las que te mencionamos en el artículo anterior titulado: Dudas más frecuentes sobre recién nacidos: ¿qué dicen los pediatras?

El primer baño es algo cargado de mitos y de ese montón de consejos y opiniones de las abuelas, las tías, las suegras, las amigas y todas aquellas otras mamás que ya han pasado por ese momento y quieren ahora influir en el del nuevo bebé, es cierto que nunca lo hacen con mala intención, pero no siempre sus consejos son los mejores, por eso lo más indicado es siempre acudir a un profesional que pueda ayudarte a aclarar tus dudas.

A continuación te presento algunos de los comentarios más comunes que vas a escuchar en torno al primer baño del bebé con su respectiva aclaratoria que puede ser para ampliarlo o para desmentirlo.

El primer baño siempre debe hacerse con hierbas

Falso. Esto no es más que un mito que en ocasiones podría resultar perjudicial para el recién nacido. Si el agua no se cuela bien y se dejan restos de partículas en ella, estás podrían entrar accidentalmente en los ojos del bebé e irritarlos y son un poco más grandes podrían causar rasguños y pequeñas laceraciones en la tan delicada piel del recién nacido.

No se debe bañar al bebé hasta que no se le caiga el ombligo

Falso. Los pediatras recomiendan realizar los baños del bebé incluso desde el primer día, solo se debe tener mucho cuidado de no lastimar o humedecer demasiado la herida del cordón umbilical y asegurarse, luego del baño, de limpiarlo muy bien y aplicar la pomada que haya recomendado el pediatra para una correcta cicatrización.

No se deben aplicar jabones en los primeros baños

Cierto. El componente químico de los jabones hace que los bebés pierdan la grasa natural con la que están recubiertos en el momento de su nacimiento y que les debe proteger al menos durante su primer mes de vida. Con bañar al bebé solo 2 o 3 veces por semana es más que suficiente, de resto, se puede limpiar solamente con una esponja vegetal y algo de aceite para bebés, poniendo especial cuidado en los pliegues de la piel.

No se debe bañar al bebé en habitaciones muy grandes o al aire libre

Cierto. Aunque el agua tenga la temperatura correcta debes recordar que siempre hay corrientes de aire que podrían ocasionar mucho frío al bebé, por eso lo mejor que puedes hacer es bañarlo en una habitación pequeña y a puertas cerradas, teniendo a la mano todo lo que necesitas para que el proceso luego de sacarlo de la bañera sea lo más rápido posible.

¿Qué opinas este tema? ¿Te parece que se deberían promover más iniciativas como esta que defiendan los derechos de las madres y los lactantes?

Este y otros temas de interés estarán siendo ampliados en nuestro seminario taller “Lo que nadie te cuenta de la maternidad” próximamente en la provincia de Chiriquí el 22 de Septiembre. Mantente atento a nuestra página web para que puedas separar tu cupo.

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Viajar con tu bebé nunca ha sido tan fácil…

Imagen de Valentina Powers vía Flickr.com bajo licencia creative commons.

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